
Por naturaleza las tarántulas son animales salvajes y no les gusta mucho ser manoseadas, aunque existan algunas de estas arañas más fáciles de pegar y que son aconsejadas para los dueños más inexperimentes (como la Grammastola rosea o la Aphonopelma chalcodes). Sin embargo, no se olvide que aunque más “amigables”, cuando se sienten amenazadas las tarántulas nunca hesitan en herrar!
No existen reglas específicas para alimentar a las tarántulas, basta darles tres o cuatro pequeños insectos como el grillo por semana y su crecimiento será bastante saludable. Estos insectos pueden ser criados en casa sin grande trabajo. Solo necesitan de una caja ventilada con algunas formas de escondrijo, ramas para treparen y de una alimentación que incluya zanahorias, patatas y manzanas. Existen también mezclas para grillos que se venden en las tiendas de animales de estimación. En la edad adulta, las tarántulas se vuelven carnívoras.
Si 24 horas después de colocar a un grillo en el terrario la tarántula no lo haya muerto y comido, hay que sacar al grillo de allá. No fuerce la araña a comer demasiado porque ellas poseen un metabolismo muy propio que no las obliga a comer muchas veces.
Las tarántulas no necesitan de mucho espacio por eso un terrario es suficiente. El fondo podrá ser de barro, con cerca de 4 cm de altura para permitir que la araña excave. Tenga siempre un recipiente con agua fresca y, dependiendo de la especie pulverice la tarántula con agua dos o tres veces por semana. Para decorar la jaula hay que saber si la tarántula es terrestre o de los árboles. Si es una tarántula de los árboles, providencie una estructura con ramas para que ella pueda trepar y construir su telaraña. Ponga también algún tipo de escondrijo en barro cocido que podrá adquirir en las tiendas de animales de estimación.

















































