
Los geckos pertenecen a la familia de los lagartos, son pequeños miden de 20 a 25 cm (incluida la cola), destacan por su capacidad de vocalizar ya que emiten ruidos chirriantes, cuando interactúan con otros geckos y su capacidad para escalar, gracias a las almohadillas adhesivas que posee en las plantas de los pies y los dedos, permitiéndoles escalar superficies lisas verticales o techos,  posee pupilas verticales lobuladas y párpados transparentes. Su periodo de vida es de 8 a 10 años.
Requieren un terrario amplio (pecera), y al igual que la iguana necesita troncos y plantas para trepar, con un sustrato (hojas, arena sÃlica) que se debe cambiar cada 30 dÃas.
Como con las iguanas y tarántula también debes comprar una tapa con orificios para fomentar la ventilación. La temperatura adecuada es de 27º a 32º C (compra un termómetro), con una humedad media (con un atomizador, moja solo un lado, compra un medidor de humedad) y utiliza una placa térmica, abajo del sustrato (que cubra un 25% de la superficie del terrario), para que tenga ambas opciones (calor y clima templado) esto favorece al cambio de piel.
Cuando mudan de piel, esta comienza a ponerse blanca y a veces dejan de comer uno o dos dÃas, los geckos se tallan en los troncos y rocas para ayudarse y tu puedes rociarle un poco de agua (sobre todo en sus extremidades) aunque eso no le gusta mucho (ten cuidado de que no te muerda).
Cómprale un escondite en forma de cueva para su terrario (puedes comprarlo en una tienda de mascota o fabricarlo tu), como lo mencione con la iguana necesitan calor para poderse mover, los focos incandescentes o focos rojos, los puedes utilizar de dÃa o de noche, debes evitar la luz brillante ya que los geckos son de hábitos nocturnos.
Su alimentación consiste en insectos pequeños como grillos, gusanos de seda, debes alimentarlos cada 15 dÃas y agua que debes cambiar diariamente (en un platito). El tamaño de su presa no debe ser más largo que el tamaño de su cabeza y la mitad de ancho que esta.
Necesitan calcio el cual se le puede dar a través del agua (sustratos de calcio) o espolvoreado en los insectos.


















































